Empiece por el público
Describa a quién se dirige y dónde se utilizará el material. Evite pedir simplemente «español» o «francés» cuando el contenido vaya a un mercado concreto; identifique la región o solicite orientación sobre una versión más amplia.
Decida qué elementos adaptar
Revise términos, tratamiento del lector, fechas, cifras, moneda y ejemplos. Aporte referencias locales aprobadas. La adaptación de contenido no sustituye una comprobación jurídica o comercial cuando esta sea necesaria.
Mantenga las variantes bajo control
Asigne un código y una versión a cada variante. Si una misma página existe para varias regiones, indique qué contenido comparten, qué cambia y quién debe aprobar cada diferencia.